martes, 14 de octubre de 2008

Por los Campanarios de Asón.




Lo primero que tengo que aclarar, es que tuve bastantes dudas, sobre si publicar este reportaje en esta sección del foro o en otra, pues la verdad es que mi primera intención al salir de casa era darme un pequeño paseo, en uno de mis últimos días de vacaciones. Tampoco es exacto, mi primera intención, era hacer el zángano, pero la llamada de la montaña y las perspectivas de una buena mañana para caminar, hicieron que, sobre la marcha, decidiera lanzarme al monte. Y como tengo la gran suerte, que con media hora de coche estoy allí, pienso que, ¿donde mejor para hacerlo, que por los Collados de Asón?
O sea, que aclarado, que esto no tiene nada que ver con mis últimos "repors" del Tiatordos o Torre de la Palanca en Picos. El que esté esperando ver una ruta de montaña "dura" que pase página.
Sin embargo, lo publíco aquí, porque lo que en principio iba a ser un tranquilo paseo, al final no lo fue tanto. El hecho de no llevar nada programado e ir un poco "a la aventura", contribuyó a ello.

Un primer vistazo al relieve del "paseo" ya nos da una idea, de que la cosa no fue tan sencilla.


También aclaro, que la distancia no es real, pues este relieve está sacado después de "reparar" el track. (Lo real eran unos 15 kms. y pico).











En realidad, la aventura ya comienza en esa media hora de coche.
Como diría un comentarista de ciclismo... "primera dificultad montañosa de la jornada". Cruzar el valle de Matienzo con esa niebla, tan habitual allí, por otra parte.












Esto también es bastante habitual por la zona:












Ésas se le habían escapado a éste o... ¿el que se había escapado era él?












Hasta ahí, todo normal. Por supuesto, la carretera es de todos, ¿no?












Si es que hay mucho burro suelto por ahí.












Durante el camino también se ve otra de las montañas más destacadas de la zona, aunque todavía con bastante bruma.












Esto debe de ser nuevo en los reportajes de este foro y de todos los foros que yo conozco: aprovecho que ya llevamos un buen trozo del mismo, para meter una cuña publicitaria... ¡por si cuela!


Bueno... en obras o en construcciones ya terminadas, ¡no importa!









Pasado el anuncio, que seguramente alguien   rrr25   rrr24    me "censurará", pongamos una imágenes relajantes.
Ésta del río Asón ya echo "un hombre".












... y ésta, en el momento de su nacimiento:












Y de su entorno.












Terminada la primera parte de la aventura, empiezo la segunda. Comienzo a caminar y ya tengo buenas vistas. Hacia la carretera por donde acabo de subir...












... y hacia los Castros de Horneo y el Mortillano.


































Y pronto aparece ante mi vista el lugar donde mi relajante paseo, se iba a convertir en algo más que eso.
Los Campanarios:












Confesaré que algún reportaje, visto "por ahí", me animó a "investigar" por la zona, a ver si encontraba un rincón llamado "El Coladero". Nombre que por otra parte, figura en los mapas del IGN.
Me adentré en un precioso bosque de hayas, aunque concretamente estos, son abedules.












Éstas sí son hayas, cogiendo ya los bonitos colores del otoño. ("beltri"... ¡ven!)























En algunos momentos, se espesa bastante...












... y cualquier cosa es buena para indicar el camino:












"Dentro de la tenebrosa espesura" , me encuentro esto y empiezo a sentir algo de "yuyu".


Por cierto... ¿os habéis fijado en los agujeritos del testuz?











Respiro aliviado cuando salgo a cielo abierto, pero lo que me espera, también es duro. Esa ladera herbosa, con muchísima pendiente y ni trazas de sendero marcado. Pero también tiene su lado hermoso.


































 Otra cosa positiva. Si miro hacia la derecha, tengo una preciosa vista de uno de mis picos favoritos:












Pero creo que el esfuerzo realizado está a punto de tener su recompensa. Es la entrada de una cueva y si os fijáis un poco, veréis que dentro parece tener claridad.












Pues sí, la tiene, porque una vez dentro, miras hacia arriba y esto es lo que hay:


Dos tremendos "ventanales" excavados en la roca, por supuesto, de forma natural. El inferior, que sería un tercero, es parte de la boca de entrada de la cueva.











Aquí, con más detalle los dos "agujeritos".












Una vista, hacia afuera, desde el interior de la cueva. (Lógico, ¿ no ?)












Después de "flipar" un ratillo y orgulloso de "mi descubrimiento", tocaba continuar. Podría haber seguido faldeando la montaña...












... pero decidí salir arriba. Y bien arriba.












Cuando me atrevía a mirar hacia abajo, las vistas eran espectaculares:












Precioso lapiaz:












Pero también difícil y peligrosillo hasta salir arriba. (Lugar poco recomendable para ir solo. Hoy echaba en falta a mi inseparable compi de montaña, Aurelio, ausente por motivos de trabajo). O lo que es lo mismo, cada uno se jo... roba cuando le toca .   rrr28












Una vez arriba y por un bonito cresterio, llegué al lugar conocido por "La cabaña del pozo". El porqué de ese nombre, creo que está claro.












No me entretuve mucho, por el alto, a hacer fotos, pues la entrada de niebla por la parte baja, me hizo aligerar el paso. ¡Claro que con tanta indicación, ¿quien es el tonto que se pierde?!












Ya en la parte baja y casi sin agua, encuentro esta bonita fuente... pero completamente seca. Aquí ya se puede ver como la niebla era cada vez más abundante.












¡Ya apareció el tonto que se perdía!












No hacía 10 minutos que renegaba de todas aquellas marcas, pinturas en las rocas, estacas....
Cada vez que veía una de éstas, era una alegría que me llevaba. (Benditas apariciones. Ahora todas me parecían pocas).


Confieso que me perdí en un par de sitios y gracias a que esa parte del recorrido, por la que volvía, (una parte del PR del Sendero de Hondojón) la conozco de haber pasado un par de veces por ella, si no... (No llevaba nada en el gps, pues se suponía que iba a dar un paseo, con un buen día y por una zona conocida).











Ni las vacas parecían tener suficiente visibilidad para comer.












Una casíta... ¿acertaré yo a llegar a la mía?












Otra más.












Pero creo que ya se donde estoy y ya no me voy a perder. Este es el nº 90.












La cosa no debía de ser tan grave, cuando por efectos de la niebla, todavía me quedaba humor para intentar imitar a "Silver y Pyrene". Hubiera sido un paraíso para ellos. Yo, sinceramente, creo que tendré que dedicarme a otra cosa.























Ahora, en serio. Gracias a unos cuantos "jitos y estacas", que eran como apariciones divinas, pude llegar al coche.


Y eso es todo. Regreso a casa más corto del habitual, cosa que se agradece, pues aquello que empezó siendo un proyecto de paseo, se convirtió en una gratificante jornada de montaña. La siguiente también os la contaré.











(Ahora que ya me he despedido y estarán "los micros cerrados")... es una faena que para contarles todo esto haya tenido que aguantar "un coñazo de desfile".   rrr28





Hasta la próxima.










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