miércoles, 27 de agosto de 2014

Cresterío del ALTO CAMPOO. (4 cimas de más de 2000 metros).




Tras casi cuatro meses desvinculado de la montaña y de todo lo relacionado con ella, (léase Mendiak, AsturMet, etc,) reaparezco, para compartir con vosotros una nueva y gratificante jornada por las cumbres de nuestro entorno.
¡Por fin!, después de varios intentos frustrados por diferentes motivos, conseguimos hacer que coincidan nuestras "apretadas agendas". (Me refiero a las de Pedro, Jesús y la mía propia). Aquí tendría que aclarar, que ninguno de los tres tenemos obligaciones laborales, pero desde que llegó "ese momento", todavía no hemos podido conseguir tiempo libre para ir a visitar ninguna obra, que suele ser lo típico en nuestra situación, cosa por otra parte muy difícil en los tiempos que corren y si esa fuera nuestra afición, nos aburriríamos como ostras. No hace falta que aclare que digo esto, porque los tres, afortunadamente, tenemos otros hobbies en los que ocupamos una buena parte de nuestro tiempo de ocio y ese es uno de los motivos principales por los que las salidas al monte no son más frecuentes. Ese parón, nos obligaba a elegir un recorrido no muy exigente y sobre el papel, reconozco estar convencido de que se iba a tratar de un cómodo paseo, pero la realidad y este relieve, confirman que estaba equivocado:













Si bien es cierto que los 10 kms. son una distancia modesta, tal vez no tuve en cuenta que al pasar por cuatro cimas de más de 2000 metros, nos encontraríamos con ese recorrido "rompepiernas", que por otra parte, tampoco pretendo hacer creer que tenga grandes dificultades.
Un pequeño plano de la ruta seguida:













El lugar elegido para iniciar el camino, el amplio aparcamiento de la estación de esquí del Alto Campoo. Está claro, ¿no?













Partimos de mil seiscientos y pico metros de altitud y en 1,5 kms. estaremos a algo más de dos mil, por lo que pronto dejamos el aparcamiento abajo.













Nos tomamos esos primeros metros con especial tranquilidad, pudiendo comprobar que no solo hay grafiteros en ambientes urbanos:













A medida que íbamos cogiendo altura, las vistas eran espectaculares:



































Hacia adelante tampoco las perspectivas eran despreciables:













Jesús y Pedro, disfrutando de la subida:













Volviendo un poco la vista, podíamos divisar dos de las cumbres principales que eran una parte de nuestro objetivo de hoy:













La primera de las otras dos restantes y después de salvar la fuerte pendiente del principio, ya la tenemos a la vista:













Una vez arriba:
























Primera cima del día. En esta ocasión, (y sin que sirva de precedente) "los compañeros de cordada, se quedaron en el campo base".













Un detalle que no quiero dejar de reseñar, es que después de algunos aplazamientos buscando un día en el que las condiciones de la "meteo" fueran favorables, tuvimos suerte en ese sentido y pudimos disfrutar de las vistas privilegiadas que nos ofrece el lugar. Por un lado, hacia el valle de Campoo...


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...y por otro, al macizo de Peña Sagra y muy al fondo a la izquierda, los Picos de Europa:


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Por aquí, hacia el valle de Polaciones, con sus varios y diseminados pueblos, que dicho sea de paso, Jesús, buen conocedor de la zona, paraíso de la pesca o los bolos, (algunos de sus hobbies, de los que hablábamos al principio) se encargó de identificarnos uno a uno.













Pero hay que seguir adelante. Nuestro próximo objetivo ya se intuye en la distancia:













En el camino, algunos detalles llaman mi atención:




































Al fondo, se puede ver el macizo oriental (o de Ándara) de los Picos de Europa:













A nuestra espalda, el valle de Campoo todavía cubierto por la niebla:













Pedro a buen ritmo, a punto de llegar a un collado...













...desde el que ya podemos admirar nuestro segundo "dos mil":













Curioso buzón en la cima, con forma de mochila:













No hace falta decir que es una zona tremendamente rocosa:













A la vista, el aparcamiento de la Fuente del Chivo y al fondo el Tres Mares. Hasta ahí, hubiésemos podido llegar en coche y hacer mucho más fácil o acortar el camino, pero no era de lo que se trataba:













La Fuente del Chivo, con más detalle y la "explicación" en el poema de Gerardo Diego, del porqué del nombre de Tres Mares:
























Poema de Gerardo Diego:













De por ahí cerca venimos:













Remonte en reposo, esperando que llegue la época invernal:













Y Jesús "Tomba", que debe estar sobrado de fuerzas, preparado para hacer un descenso:


(Más que sobrado de fuerzas, sobrado del buen humor que le caracteriza).











Y ya a "tiro de piedra", la cima del pico Tres Mares:













Pedro, en los últimos metros antes de la cumbre:













Pequeña panorámica de una parte de la estación de esquí:













Y el mirador instalado en su cima, al alcance:
























Jesús y Pedro en sus ya clásicas poses de cumbre:
























Buzón de cumbre:
























También desde aquí se tienen buenas vistas:
























Lugar de privilegio, para reponer fuerzas y afrontar la segunda parte con ánimos renovados... ¡dije con ánimos renovados, no eufóricos!













Pedro, demostrando un estilo inmejorable:













Pero hay que reanudar la marcha y después de lo que acabamos de ver, no acercarse demasiado a los cortados de la zona. Bromas aparte, en varios sitios vimos "recordatorios" de gente fallecida en esas montañas.













Este es uno de ellos:
























Dudo mucho que en este terreno abunde la caza:
























Y a lo lejos, la última de las cumbres y para mí, la más deseada. No sabría decir el motivo, pues aunque es cierto que es la de mayor altitud de la zona, la diferencia es mínima. Más bien creo que es porque cuando se ve desde muchos kilómetros de distancia, tiene ese perfil plano, tan distinto a lo que se ve desde aquí y tan poco habitual en los que, por algo, se suelen llamar...picos.













Ahí atrás se queda el Tres Mares:



































Curiosas formas de las rocas. Seguramente tendrá una explicación geológica, que mis escasos conocimientos me impiden explicar:

























































El camino es muy intuitivo, pero aún así, se encuentran bastantes "indicadores":













Último repecho, aunque para nuestras ya mermadas fuerzas, se nos antoja el Cervino:













Cima del Cuchillón y la última de las cuatro por encima de los 2000, reseñables de la jornada.
























Las vistas, una vez más, un espectáculo:













Y nuestra satisfacción que salta a la vista:



































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Y ahora ya, con todo un suave descenso e incluso el coche a la vista, vamos cerrando el círculo de nuestra gratificante andadura:
























Pero aún tendríamos la suerte de admirar llamativos detalles como este: 













O de ver como esa nube amenazadora, brinda sombra a la cima del Cornón:













O de echar un vistazo atrás al perfil del Cuchillón, desde el que venimos y que desde aquí ya tiene una perspectiva diferente:













El final, ya próximo, nos permite relajarnos con alguna imagen de total tranquilidad:
























Curioso el lugar por donde mana el agua en este arroyo:























Pero la tranquilidad dura poco, al sentirnos observados:



































Esa tranquilidad se rompió, cuando ella abandonó su escondite y nos advirtió "sutilmente" que estábamos invadiendo su terreno y que lo abandonáramos lo antes posible, a lo que amablemente accedimos, no sin antes comprobar que se trataba de un excelente ejemplar de vaca de la raza Tudanca:
























Tal vez por que ya vamos bastante cansados nos llaman la atención estas "teleSILLAS":













Y llegó la hora de dar por terminada una jornada que a pesar del esfuerzo, recordaremos como una bonita experiencia montañera. Ya que al final, los protagonistas fueron los animales, nosotros no queremos ser menos...











Espero que nadie dude que esta ha sido una despedida de reportaje, completamente "bestial".



Hasta la próxima... que esperemos sea antes de otros cuatro meses.