domingo, 28 de diciembre de 2008

Pica de Peñamellera.




Después de casi dos meses "hibernando", hacemos una modesta aparición, para que no se nos olviden las buenas costumbres. No se si seré capaz de "construir" el reportaje, pues ya lo tenía un poco olvidado. Entre eso y que la actividad no dio para mucho, será una reaparición sin pena ni gloria. La primera intención era buena, pues coincidíamos con algún que otro forero, en hacer una raquetada por la parte de Lunada, que estaría a tope de nieve. Sería la primera, pues todavía no teníamos semejantes artilugios. Así que, ni corto ni perezoso, a Decathlon... ¡agotadas! Bueno, aunque no hay 2 x 1, las cogeremos en el Forum... sííí, ¡agotadas también! Así que, tenemos que cambiar de planes y Aurelio que siempre tiene buenas ideas, en esto de la montaña, dice: "Siempre que vamos en dirección a Panes, nos llama poderosamente la atención, (siempre que pasamos, hablamos de ella y la verdad es que desde ahí, tiene un aspecto impresionante)  la Pica Peñemellera y nunca hemos estado en ella". Menos de 8oo msnm... casi seguro no tendrá nieve... cerca de dos meses sin pisar monte, luego no estaremos físicamente para grandes empresas... No lo pensamos dos veces y para allá que nos fuimos.

Madrugón, ciento y pico kms. de coche y Panes que nos recibe con buenos deseos:












El comienzo de la ruta, lo hicimos desde "La Molinuca".












Nada más empezar a andar, nos encontramos con lo que debió ser un buen ejemplar de roble.












La cantidad de nieve en las alturas, favorece la abundancia de agua por todas partes.























La mayor parte de la aproximación a "La Pica" la hacemos por una cómoda, aunque bastante insulsa carretera. Cruzamos por el tranquilo pueblo de Bores (creo que el nombre no hacía falta)  y al fondo ya vemos nuestro objetivo del día.












Relajantes rincones y buenas vistas las que tenemos.

























Un poco más arriba, pasamos por otro encantador barrio, de cuyo nombre no... no me acuerdo, lo siento.


































Ya estamos más cerca. Lo que siempre creíamos que era un solo pico, ya nos dimos cuenta al poco tiempo de empezar a caminar, que no era tal, si no dos, pues desde la carretera deben de coincidir uno delante del otro y da la impresión de ser solo uno. La Pica es el de la derecha...












... y éste el de la izquierda:












Ya en la parte alta, los ganaderos hacen acopio de agua. Cualquier recipiente es bueno.























Y alguno bien ingenioso:












Para que puedan beber los "amiguitos de "beltri"... ¡y mios! que también me gustan mucho.












Otro buen rebaño, en este caso de cabras.












Parecían estar esperando a dos más. Para allá vamos.












En la falda tenemos que atravesar una pequeña pedrera...












... y empezamos a subir. Aurelio, como siempre, marcando el ritmo:












Hay un par de trepadillas en las que hay que poner un poco de atención, sobre todo al bajar y un paso cerca del cortado en el que había que extremar precauciones porque tenía algo de nieve, pero sin grandes dificultades y pronto vemos el "punto culminante".























La altitud es modesta, pero...












... lo que veo es "flipante".  (Aurelio no quiso salir en la foto).












Ya habréis podido apreciar, por algunas fotos, que el día, estuvo extraordinario, lo que nos permitió ver así de espectacular al "Jefe":























Más que nada por practicar, os pongo un par de "panos",  (no le acabo de coger el truquillo a esto).  Nada parecido con la realidad de lo que veíamos "in situ". Esto es lo que se veía hacia la zona de Picos:


Más grande:    http://goo.gl/f4ZLU











Y esto hacia la Sierra del Cuera:


Más grande:    http://goo.gl/Ar1jN











Después de disfrutar bien de esas vistas y de recuperar fuerzas, dejamos esa bonita atalaya.
En la bajada, también teníamos buen panorama de la zona por la que habíamos subido.












Una vez en el collado y viendo que era una hora temprana y la distancia recorrida, no muy grande, decidimos continuar en dirección a Mier y volver al punto de partida "río abajo" y así completar un circuito, aunque los últimos kms. dudábamos si los tendríamos que hacer por carretera. Aquí va un detalle del recorrido completo. (Con un... "bastante" de imaginación, el track ha salido con forma de... "pantera al acecho").












Mier, es el pueblo que se adivina en la parte sombreada de la izquierda de la foto y que está a orillas del río.












La bajada, se hace por una cómoda carretera, pero nos deja algunas imágenes para el recuerdo:























En la siguiente foto, podréis apreciar bien la situación del pueblo. Para los que no conozcan la zona, diré que está en la carretera de va de Panes a Arenas de Cabrales y está formado por dos barrios, uno a cada lado del río. Se les denomina "Mier... de acá" y "Mier... de allá" , dependiendo de la orilla del río en la que están. Es bastante típico un chiste que se suele hacer jugando con esos nombres, pero... huele bastante mal, así que, no lo cuento.      












De lo que si estoy seguro, es de que tiene que ser tremendamente húmedo y frío. Cuando pasamos por ahí, eran ya las dos de la tarde y da la impresión de no entrar el sol en todo el día.












El río, (esto no creo que haga falta decirlo, pero por si hay algún "despistaíllo") se trata del Cares.












Aquí llegó el momento de decidir si bajar por la carretera, cosa que no nos apetecía mucho o si se podría hacer por la orilla del río. Sabiendo que está muy bien acondicionado para la pesca, decidimos cruzar a la margen derecha, (según descenso) y lo hicimos por el primer sitio posible. Que mejor, que por este bonito puente:












Al otro lado dejábamos la peligrosa carretera, (mucha curva y nada de arcén) por la que tendríamos que haber bajado unos 7 kms. hasta llegar al coche.












Dejamos atrás Niserias con su restaurante, a prueba de crecidas...












... y su bonita presa, en la que se pueden ver las escalas, para facilitar la subida de los salmones en temporada de pesca.












Pesca, que dicho sea de paso, es otra de mis múltiples aficiones relacionadas con la naturaleza. Y como tal pescador, conozco bastantes ríos del Norte de la Península y partiendo de la base, de que sobre gustos no se puede discutir, para mí, el más bonito y espectacular es el Cares, sin duda.












Varios refugios naturales, aunque muy bien acondicionados, con su escalera y bancos de piedra.












Cómodas plataformas para los pescadores en los pozos salmoneros:












Aunque no todo fue un camino de rosas, pues tuvimos algún paso complicado, la mayor parte de la bajada la hicimos por preciosos senderos como éste:












Sendero que nos lleva, al final del trayecto. Ya solo nos queda cruzar el puente, por el que comenzamos, casi 7 horas antes, ésta recomendable ruta. Al final del mismo, ya vislumbramos nuestro coche, que nos llevará por otro puente imaginario (carretera) que unirá mi tierra natal, Asturias con la de residencia, Cantabria.












¡Ah!, se me olvidaba. Pongo el relieve del recorrido. Como podréis ver, tampoco fue todo un relajante paseo. Mis piernas me lo recuerdan todavía, constantemente.


Y eso fue todo por hoy. Espero no tardar otros dos meses en estar con vosotros. Entretanto, mis mejores deseos Navideños y FELIZ AÑO NUEVO para tod@s.



Hasta la próxima.










miércoles, 5 de noviembre de 2008

Buen intento a la Peña Lusa desde los Collados de Asón.




Efectivamente, el intento fue bueno, pusimos mucho empeño e incluso rebasamos la frontera que hay entre la seguridad y el peligro. Pero... nos quedamos en eso, en el intento. Y digo "buen" intento, porque a pesar de no poder llegar a hacer cima (por escasos 100 mts.), el recorrido mereció la pena. La variedad del paisaje, espectacular. Una pena que el intenso frío, no ayudase mucho a la toma de fotografías, el reportaje sea un poco "rácano" y no haga justicia a lo que realmente disfrutaron nuestros ojos. Aún así, me atrevo a mostrarlo, conociendo vuestra generosidad con las críticas. La relativa cercanía (poco más de 1/2 hora de coche desde casa), hace que la frustración tampoco sea exagerada. Como solemos decir a menudo, la montaña seguirá ahí y como ya titulé un reportaje anterior, (en aquella ocasión a Porracolina),  Peña Lusa...  ¡volveré!

Un dibujillo de la zona:












La distancia y el relieve... ¡que tampoco está tan mal, para ser un "fracaso"!












El lugar, tampoco es "cualquier cosa":












Esta ruta, como otras muchas, tiene varios puntos, opcionales, desde donde comenzarla. Puede que este sea uno de los menos habituales. En esta ocasión, preferimos hacerlo desde aquí, desde los Collados del Asón y más concretamente, siguiendo un buen tramo del "Sendero de Hondojón". Desde que comenzamos a caminar, ya vamos dejando atrás, una buena vista del "Mazo Grande":












Todo este verdor está en su ladera, lugar donde podríamos decir que empieza el bonito Valle de Soba.












Guapa yegüa. En realidad está disfrutando de lo mismo que buscamos nosotros... Libertad por el monte.












Y aunque parezca mentira, cumplen labores beneficiosas para los senderistas y montañeros. En este caso contribuyendo a la creación de "jitos". Más natural, imposible. (Perdón...).












El "portal" nº 90... ¿recordáis?   Esta vez sin niebla.












Está deshabitada, pero a veces pienso que sería el lugar ideal para vivir. Los jardines de los alrededores, son paradisíacos.
(Sin comentarios).
























































Aproximadamente por esa zona, dejamos el PR del "Sendero de Hondojón" , nos desviamos a la izquierda y subimos por esta preciosa pista:












Esto vamos dejando abajo:












Pronto vemos la zona hacia la que nos dirigimos y no nos gusta mucho lo que vemos.























El cambio de escenario que nos espera parece grande.












El terreno por el que nos aproximamos a la ladera es cómodo y bonito a la vez.












Pero ya empezamos a temernos lo peor. Si a 1200 m. nos encontramos esto, a 1575 que está la cima...












¡Con lo soleado y limpio que lo dejamos atrás!  Al fondo, el Mortillano.












Las dificultades ya empezaron aquí, para superar este resalte:












Una vez por encima de esa grieta, no había tanta nieve acumulada y todavía teníamos esperanzas.
Las vistas hacia la Colina de Soba eran espectaculares:












Aquí se aprecia mejor, mi colina favorita:












Vista otra vez al frente, seguimos subiendo y recordáis que hace un momento decía que si a 1200 m. había aquello... ¿que habría a 1500 y pico?  No lo llegamos a saber, porque a 1463 (cien metros para la cima)... ¡había esto!:


Y os prometo que el bastón no estaba plegado.
(Tampoco entiendo porqué da la impresión de ser casi llano, cuando la realidad es que era una pendiente tremenda. Tendrá algo que ver con el enfoque de la cámara).
No llevábamos raquetas ni nada que se le pareciera. Nos metíamos casi hasta la cintura y la mojadura ya era importante. Por si eso fuera poco, durante todo el tiempo, estaban metidas las nubes en la cima, con lo que no hubiéramos podido ver nada. Así que se impuso la cordura y... ¡media vuelta! A disfrutar del bosque, que tampoco está mal.











A pesar de todo, dediqué un ratillo a hacer una de mis pésimas panorámicas. No se parece mucho a lo que veían mis ojos, pero bueno, ahí va:


Más grande: http://goo.gl/2TxRq

































Se pueden ver cosas curiosas y algunas casi espectaculares:


































"Decidimos", bueno... decidió Aurelio, esta vez mi compañero y guía, buen conocedor de la montaña (en más de una ocasión ha dejado "ruborizado y en ridículo" a mi pobre gps) decía, que decidió hacer un circuito en dirección a la carretera del puerto de La Sía para volver al coche después de unos kms. de carretera. Dicho sea de paso,  yo prefiero la nieve.
No íbamos solos:












Una pequeña muestra de la cantidad de agua caída en los últimos días:












Atrás habíamos dejado esto:























En todas partes hay alguna oveja negra.












Al fondo los dos Mazos: el Grande y el Chico.












También desde la carretera, pudimos ver el bonito lugar donde nace el río Gándara, el más importante afluente del Asón:























Y cierro este reportaje, que destila un cierto sabor agridulce, de la misma forma que lo empecé. Con una perspectiva ligeramente diferente del Mazo Grande.


Por supuesto, el día que vuelva, os lo contaré.




Hasta la próxima.