viernes, 14 de agosto de 2026

HOCES DEL RUDRÓN, desde Hoyos del Tozo. "Ruta de aprovechamiento".



Aprovechando la dinámica de la mucha actividad que últimamente me pide el cuerpo y también aprovechando vacaciones de Ricardo (de ahí lo del "aprovechamiento" del título), nos dirigimos, una vez más, a esas tierras castellanas que tanto me gustan.
Otro título que estuve valorando fue "Luces y sombras", pues si bien es cierto que hemos transitado por lugares con mucho aliciente, también es verdad que hemos tenido bastantes kilómetros por asfalto (otra vez con el agravante de fuerte calor) y algunos tramos de "relleno". Pero esta vez, confieso que me dejé "engañar" por las imágenes de un vídeo de YouTube, donde ya sabemos que la mayoría de la gente solo muestra lo mejor. 
Con este comentario no estoy quitando valor a la zona. No olvido que esto forma parte del Geoparque de las Loras y del Parque Natural de las Hoces del Rudrón... ¿que más se puede pedir?  Puede que un mal día, el calor o las altas expectativas por las maravillas que tuve la suerte de conocer y disfrutar por aquí cerca en otras ocasiones, hicieron que no haya valorado esta ruta tanto como seguramente se merece.
Para empezar, uno de los puntos de interés, ya en el principio del camino, que es la cascada de la Coladera, presentaba este aspecto:








Nada más comenzar a andar lo hacemos por un sendero bastante pendiente que nos permite subir a la parte alta y llegar a la zona donde seguramente disfrutamos más de toda la ruta:








Y donde ya Ricardo comienza a "trabajar":








Aunque también parece disfrutar del paisaje:








Vista "aérea" de una parte de Hoyos del Tozo que es el pueblo desde donde comenzamos el camino:








A la vista de este paisaje, tuvimos el que seguramente fue uno de los momentos más curiosos y destacados de la jornada. No pensábamos nosotros entonces en lo duro que se nos haría el final de esto que prometía bastante en el principio. 
Ricardo que tiene buen ojo fotográfico me dice: "¿Sabes cual sería una buena foto? ...¡que te subieras allí en aquella punta!":








Y yo, ni corto ni perezoso... :


Foto de Ricardo.








Foto de Ricardo.







Dejando atrás esa "anécdota", seguimos cresteando y también... "aprovechando" lo espectacular del inicio del recorrido. Allí muy cerca nos esperaba "la Curacada". Un bonito arco natural en la roca. Allí mismo hay también una pequeña cueva, de la que siento no tener ninguna foto:



















































La exprimimos suficiente ¿verdad? O mejor dicho, lo "aprovechamos" bastante bien.







Y a partir de este punto fue donde ya cambió la tendencia. Kilómetros de pista, eso sí, cómoda de andar, pero sin ningún punto de interés:















Hacemos caso a este cartel y descendemos hacia el pueblo abandonado de Ceniceros.
(Curioso también el nombre del molino):








Tan abandonado estaba que casi no vimos ni rastro. Incluso las piedras de las paredes lo habían abandonado. Bueno, algunas parece ser que las están "aprovechando" para lo que va a ser un bonito mirador sobre las Hoces del Rudrón:








Y después de otro buen trecho por pista, tenemos a la vista San Andrés de Montearados, en una bonita ubicación.  
Entraremos en él para ver si hay algo interesante:








De momento, ya nos enteramos que la DGT ha sacado a la luz una nueva señal de tráfico:








Algún detalle más en el pueblo:





























Las campanas no tienen pinta de repicar demasiado actualmente:





























¿Privado?... ¿Público?
Confieso mi ignorancia total sobre la existencia de estos espacios:







Y aquí nos esperaba la peor parte. Varios kilómetros por carretera con el calor pegando ya fuerte, hasta llegar a un desvío que nos acercaba a la orilla del río, donde la sombra se agradecía mucho y donde yo, no hace falta que diga que me encontraba "como pez el agua" y nunca mejor dicho:











































Cruzamos este puente para ir a visitar otra ruinas donde ni siquiera mereció la pena sacar la cámara de la funda. Lo mejor, la vista al volver a cruzar el puente en sentido contrario:















Pero como sigue habiendo agua (aunque muy poca), yo "aprovecho" para disfrutar de lo que me gusta y también "aprovecho" la sombra, sabiendo lo que nos espera cuando salgamos a campo abierto:



































En la zona de arbolado hay algunos ejemplares que llaman nuestra atención:






















Último punto de interés, aunque estando relacionado con el agua, tampoco esperamos nada espectacular:








Al menos tiene un poco de agua:








Ya voy bastante afectado por el calor y aunque, afortunadamente, el final ya está cerca, "aprovecho" las escasas sombras, que se agradecen bastante.
Ricardo todavía parece tener fuerzas para sacar la cámara. Yo ya no podía más:









Foto de Ricardo.







Esta es la Iglesia de Hoyos del Tozo (al lado de donde comenzamos la ruta) y es la última foto que hago. Aquí podía haber "aprovechado" la sombra y el frescor que suele haber en su interior, pero en esta ocasión prefiero pasar de largo:


Dejo paso, como es costumbre cuando me acompaña, a una mínima selección de fotos de Ricardo. Casi todas son buenas, lo que facilita el proceso, pues cualquiera de las que elija estarán bien.
Con ellas "aprovecho" para despedirme:



SELECCIÓN DE 10 FOTOS DE RICARDO:



































































Hasta la próxima.