jueves, 12 de febrero de 2026

Barranco de VIAÑA. (2ª parte).



"... 2ª parte" e incluso creo que daría para una , que no haré por dos razones principales. Una, que tengo ya otras buenas opciones pendientes y posiblemente la más importante, es que esta vez llegué a un punto en el que no encontré la forma de progresar. Lo agreste y la peligrosidad del terreno me hicieron tomar la decisión de abandonar en un punto en el que ya el riesgo me parecía excesivo. Sin embargo, la sensación de que el último tramo del barranco tiene que ser espectacular, me hace pensar que estudiando un acceso por la parte alta...... ¡quien sabe si algún día.......!
Aclaro que cuando digo esto no me estoy refiriendo a la ruta que hay señalizada y balizada por un relativamente cómodo sendero, que te permite llegar solo a alguna de las cascadas que hay con un buen acceso, pero que en la mayor parte de su recorrido te lleva por una ladera alejada del cauce del barranco y que es por donde he subido yo.
Dejo aquí este pensamiento mío "en voz alta" y pongo solo alguna de las fotos que hice, concretamente ayer mismo:












Si no fuera por que ya lo conozco del primer día, no sabría muy bien que camino coger:




































El mismo puente desde el cauce del arroyo. Una pena que el estado de conservación no sea el mejor:












La verdad es que el disfrute para la vista es continuo. 
Una buena prueba es que desde las 10 de la mañana, más o menos, hasta las 3 y pico de la tarde solo recorrí unos escasos 5 kms.
Siento que con mis fotos no sea capaz de transmitir todas las sensaciones que te llegan en un lugar de tanta belleza y tanta tranquilidad, solo rota por el sonido de las cascadas:













































Por cierto, muy bajo el caudal de agua del arroyo para la época del año en la que estamos:

































Y como no quiero ser muy cansino con tanta agua (tengo bastantes más) y "no solo de cascadas vive el hombre",  completaré el reportaje con alguna otra foto del entorno, para dar una idea de lo brutal del mismo.
Si le hubiera dedicado un tiempo, también podría haber hecho una buena recopilación de árboles singulares:













































Esta pequeña muestra mientras regresaba al punto de inicio por el Monte Cubirquío, tal y como se puede leer en el cartel indicador:












Y si levantamos un poco la vista, también se puede disfrutar de un amplio paisaje, "adornado" con múltiples cabañas, típicas de la zona pasiega:


































Ya como despedida, solo decir que me ha encantado la doble experiencia (quizá en un futuro haya una ) por este impresionante Barranco de Viaña, con infinitas cascadas "EN TODAS LAS DIRECCIONES". 
Por si alguien se piensa que exagero:


😉



Hasta la próxima.









 

viernes, 16 de enero de 2026

Barranco de VIAÑA. (1ª parte).



Nueva salida en busca de cascadas y otra vez, por seguir un orden territorial, en las cercanías de la Vega de Pas. Concretamente, en el barrio de Viaña. El recorrido formó parte del antiguo PR-S 65, en la actualidad abandonado y descatalogado, hasta el punto de que el número pertenece a una nueva ruta. Aún se conserva algún indicador y en el punto de inicio hay un cartel informativo bastante actual, con el nombre de "Cascadas de Bustalvaín".
Empiezo este pequeño reportaje con esta muestra de una típica construcción pasiega:












Y acabo de decir "pequeño reportaje", por que ya en el anterior hice promesa de reducir el número de fotografías de los mismos. En esta ocasión me ha sido más fácil, pues no dispuse de mucho tiempo y aunque me hubiera gustado complementar las cascadas con algunas fotos más de cabañas pasiegas (hay bastantes por la zona), hoy ya no pondré ninguna más. 
Así que hasta el final, solo algunas de las muchas cascadas que "adornan" el recorrido:
















































































































































En algunas partes de la ruta, eran más de una las cascadas que se podían ver desde el camino:
























































Muy curiosa la forma de ese tronco que enmarca este precioso salto de agua:















































Y voy a cerrar esta reseña con "esto", que ni sé lo que es ni quiero saberlo y que es lo único que ha desentonado con todo lo que he visto y disfrutado en esta corta jornada. El que haya sido corta tiene mucho que ver con que en el título del reportaje deje abierta la puerta a una 2ª parte. Solo tuve tiempo a recorrer una pequeña distancia de lo que se supone es el recorrido total de la misma. Es verdad que la zona que no he descubierto es la más difícil por lo agreste y pendiente del terreno, lo que me hace pensar que la belleza de las cascadas será mayor.
Creo que de todas formas no estuvo mal y pienso que volveré.


¡Ah! se me olvidaba decir que fue al río a hacer fotos de agua y cascadas y se me olvidó el polarizador en casa. Es posible que el resultado hubiera mejorado algo. ¡De traca!



Hasta la próxima.










jueves, 11 de diciembre de 2025

ARROYO AJÁN. "Me puse las botas".



Segunda salida consecutiva en busca de cascadas, por la zona de la Vega de Pas, donde abundan y además se complementan con otros muchos motivos de interés paisajístico.
El mismo pueblo, desde el mirador que hay bajando el puerto de la Braguía, obliga a hacer una parada y sacar una fotografía:












La vista hacia el sector del Castro Valnera, también merece la pena:












Aquí ya me había "puesto las botas" en el más real sentido de la frase y comenzado a disfrutar del recorrido programado para el día:












Nada más aproximarme a la orilla del río, ya encontré los primeros alicientes para sacar el trípode y empezar a "trabajar":



































































Si hubiera sabido lo que me esperaba cauce arriba, no hubiera abusado tanto de esta primera cascada. Y es que ya os adelanto que lo de "ponerme las botas" también tenía el sentido que se le suele dar coloquialmente. Hasta el punto de que terminé harto de hacer fotos a cascadas, llegando incluso a dejar algunas atrás sin siquiera acercarme a ellas. Llegué al sitio a las
10 de la mañana, me marché de allí a las 4 y pico de la tarde y hubiera podido seguir mucho más tiempo. ¡Espectacular!:














































































Y si de vez en cuando echo un vistazo fuera del agua, las cabañas pasiegas que abundan por la zona, también llaman mi atención:












Pero las cascadas me siguen "llamando" y nunca mejor dicho, pues la tranquilidad y el silencio del sitio permite descubrirlas solamente escuchando el ruido que hace el agua al precipitarse desde las alturas.
Varios puentes también a lo largo de todo el camino:













































Más cabañas...























...y más cascadas:

























































































Esta me parece apropiada para posar:












Solo hay que caminar unos metros para que aparezcan más y más cascadas. Por cierto, al menos a dos de las más espectaculares me fue imposible bajar. En una de ellas había incluso montada una "reunión" con cuerdas y un mosquetón, alrededor del tronco de un árbol para encordarse y poder bajar.
Pero había muchas más sencillas sin necesidad de arriesgar el "pellejo":













































Todo el sendero que bordea el arroyo es bastante cómodo de andar y "no tiene desperdicio":
























































Pero aún quedaban cascadas y puentes como para aburrir:















































































































Para ir terminando, quiero decir que mi intención cuando empecé a hacer estos reportajes "acuáticos" no era poner esta cantidad de fotografías (es un defecto que tengo que intentar corregir, por aquello de que "vale más poco y bueno que mucho y malo"), pero esta vez podía haber sacado y puesto muchísimas más. Las oportunidades fueron infinitas.
Me despido con las tres que, sin ser ninguna maravilla, a mi más me han gustado:


























Hasta la próxima.