sábado, 30 de agosto de 2008

Peña Beza y Canto Cabronero desde Soto de Sajambre.




Una vez más, me cuesta bastante decidirme a "publicar" mi última salida, por varias razones. Una, la actividad febril, con la que salen reportajes, en ésta época vacacional, de muchas de las "vacas sagradas" (con perdón) del foro, motivo por el cual, todo mi trabajo, se verá hundido en el pozo del olvido, en cuestión de minutos. Pero esto, no es lo más importante, pues tampoco pretendo acaparar atenciones. Otra de las razones principales, es la sensación de no tener mucho que ofrecer, para un lugar que tiene tanto que dar. El convencimiento de que el... "material" recopilado y la información, son muy escasos para lo que se merecen tan privilegiados parajes. Pero es lo que hay y como dice el refrán, "el que da lo que tiene, no está obligado a dar más".

La ruta en sí, la iniciamos desde Soto de Sajambre, pero poco antes de llegar, ya podemos disfrutar de buenas vistas de su "hermano mayor"...  Oseja:












A la sombra de la imponente  Pica Ten.












Poco antes de llegar al pueblo de Oseja, nos desviamos, para llegar, después de 4 kms. por una estrechísima carretera, (donde cruzarse con otro vehículo, puede ser una aventura) a Soto de Sajambre.
Pueblo famoso, entre otras cosas, por la casa tiroteada y que yo no tuve oportunidad de "retratar". (Esta foto se la he "robado" a  "beltri", como admirador suyo que soy. Espero que no me reclame derechos de autor).












Yo me tuve que conformar con ésta, de apariencia más pacífica.












Una vez puestos en marcha, pronto tuvimos visión de una buena parte de nuestro objetivo del día:












Y ya en todas direcciones, las vistas de las montañas que nos rodeaban, empezaban a ser espectaculares.












Quizás debo decir, para los que conozcan la zona, que nuestra aproximación a la Peña de Beza y al "Cantu", no fue la más habitual y que se suele hacer por un trecho de la Senda del Arcediano y decidimos "pasar" antes por la majada de Vegabaño a donde se llega después de unos kms. por una cómoda y sombría pista:












Preciosa la majada de Vegabaño y al fondo, lo que nos esperaba:












No sin antes, acercarnos a "olisquear" el refugio. (Que por cierto, parecía tener montado un tenderete como para una boda).












Desde allí también hay buenas vistas hacia Picos.












 Saliendo de Vegabaño, con el refugio al fondo y arriba a la derecha, el que creo es el Pico Jario.












 Y nos empezamos a aproximar a la Peña Beza.













 Ahora vamos ganando altura por un bonito sendero.












Ahí abajo va quedando Soto de Sajambre. (Menudo "cinturón industrial" tiene, ¿eh?)












Y tocaba empezar a pisar piedra. Subimos por la Canal de La Misa.












Cuando llegamos al collado, la vista ante nosotros, fue de lo más impactante de la jornada. (Lástima de foto). A la derecha la Peña Beza, a la izquierda el Canto Cabronero y en el medio las Peñas de Cebolleda.












¡Bonito pico, si señor! "El Cantu Cabroneru".












Éstas nos debieron de confundir con alguien que les llevaba comida. "Lo sentimos, no teníamos para todas".












Una vez en la cima de la Peña Beza...












... tenemos buenas vistas hacia todas partes. Otra vez el punto de partida:












Hacia el impresionante bosque de Vegabaño:












Tirando del poco zoom que hay.












Éste, el de la izquierda, si no me equivoco, es otro de los "reyes" de la zona, el... ¿Tiatordos?












Ya tenemos otra visión del "Cantu":












Y de los Picos.












Otra vista de la cima que nos quedaba por subir.












Y la Peña de Beza que se iba quedando atrás.












Después de pasar por las "hermanas pobres", Peñas de Cebolleda y no sin dar un rodeo y subir por caminos... inciertos, pero sin mucha dificultad, llegamos a la más esperada cumbre de la jornada. (Por cierto, desvalijada y desolada, sin un triste buzón ni nada que se le parezca. Según tengo leído, había una cruz y alguien con mucho amor a la montaña, se la llevó, no sin antes destrozar unas cuantas piedras).












Allí uno se siente pequeño e insignificante:












Y allí decidí que tenía que dar un pasito más y aprender a hacer panorámicas, pues la que tenía ante mis ojos, era, como se dice ahora... ¡flipante!












Pero como todo no iba a ser perfecto, no podía faltar algo que me lleva acompañando en casi todas mis salidas de este año. La niebla. No pudimos disfrutar de esa panorámica mucho tiempo y tuvimos que abandonar tan magnífica atalaya, antes de lo deseado. No sin antes dar buena cuenta de lo que, según mi compañero Aurelio, es el mejor antídoto contra la niebla. Aquí le vemos en plena faena:












Una vez en los Puertos de Beza, tomamos, ahora sí, la Senda del Arcediano, donde encontramos este buen pilón de agua (a alguno le vendrá bien, si el bocadillo era de jamón).












Una última mirada atrás...


... y regreso por cómoda pista hasta volver al punto de partida, ya sin mucho ánimo, ni fuerzas para sacar mas fotos. Motivos había, a cada paso, por eso decía al principio que tenía la sensación de haberle sacado poco partido a tan maravillosa ruta.











Como casi siempre, dejo un par de detalles de la misma:























Y como despedida, un "detallín" que a un astur fuera de su tierra, le trae buenos recuerdos.


Y esto no da para más. Espero que la siguiente sea mejor.




Hasta la próxima.










jueves, 14 de agosto de 2008

Porracolina... ¡Te dije que volvería!




No se lo que saldrá de aquí, pues se trata de una especie de segunda parte y ya sabemos lo que se dice de que... "nunca segundas partes fueron buenas". Para los que no sepáis de que va el asunto, recordaré, que hace unos días y por diversos motivos, tuve que abandonar mi propósito de ascensión a Porracolina, "rendirme y soportar la sonrisa burlona" de dicha montaña. (Si alguno quiere recordar, está aquí: http://goo.gl/4HDXe). Pero prometí que volvería a intentarlo y como también prometí contarlo, aún a riesgo de repetirme algo en el reportaje, pues aquí estoy de nuevo. ¿Será verdad eso de... "ríe más fuerte, quien ríe el último?

El solo echo de acercarse al comienzo de la ruta, ya supone una buena excursión y se pueden disfrutar de bonitos paisajes:












O cosas curiosas, como ésta, donde no todo va a ser de color verde.












La antigua y abandonada estación de ferrocarril, del túnel de La Engaña.












Y que decir de esta preciosidad de cascada.


Esto es una pequeña muestra de lo que podemos ver, solo con apartar de vez en cuando la vista de la carretera.











La "caminata" en sí, comienza en el alto del puerto de Lunada y hoy parece que tendré algo más de suerte con el viento, pues no parece soplar con la fuerza de la vez anterior. Eso sí, el frío, intenso para el mes en el que nos encontramos. Ropa de abrigo y las manos me dolían de frío, pero una vez entrado en calor, buen día para caminar.
Una vez cogida cierta altura, echamos la vista atrás y podemos ver uno de los mejores miradores de Cantabria, el Castro Valnera
(Objetivo de una próxima excursión).












Las vistas hacia la vertiente del Asón, tampoco son despreciables.












Y después de un rato caminando, ésta es la primera visión (al fondo) de mi objetivo de hoy:












Pero la vista se me desvía inevitablemente hacia la derecha. ¡Como me gusta esta montaña!:












Y... ¿a quién no?  A ella también parece gustarle.












Esto nos gusta menos y no me refiero a la montaña, si no, a lo que le "colocaron" encima.












Sí, todavía estás lejos, pero no te pierdo de vista.












Todo el recorrido, es un deleite para la misma.























Por ese senderito vengo:












Preciosas estampas...












... y bonitos animales:












Y hablando de animales... ¿que estarán haciendo estos tres? ¿estarán decidiendo que hacer conmigo si Porracolina me vence?
(Una lástima la "mierdecilla" de cámara, con ídem de zoom, pero os aseguro que son buitres).












"¡Ya te tengo!" y si necesito agua, también. Esta vez creo que los buitres tendrán que esperar.












Todavía tengo tiempo de ver algún paraje como éste:












Y esto que me hace pensar, "... a mis arbustos de jardín yo les hecho un compost de la leche, no se cuantos complejos vitamínicos, sulfatos, abonos orgánicos y no se cuantas cosas más y... ¡se me secan!"  Ya se lo que les voy a echar a partir de ahora: piedra caliza.












Fijaros si será buena la piedra aquí, que incluso las plantan a ver si se hacen árboles:












¡Claro! era broma. Con esas indicaciones, ya no se me puede escapar. Y ¡por fín!...























En realidad, es una cima bastante modesta en altitud, pero las vistas son fantásticas en todas direcciones:
(Lo siento, pero yo no sé hacer "panos").























Disfruté un buen rato de la cima de Porracolina, con todo el respeto, pero cuando la dejé y miré hacia atrás, vi que se estaba poniendo seria y enfadada:












¡Estaba preparando su venganza!












Pero aún tuve tiempo para volver a mirar atrás y ver esto:












La niebla se metía por momentos. Buena ocasión para poner a prueba el Explorist.


Con su ayuda pude por fin llegar, al lugar desde donde casi 7 horas antes, había salido.











Y como esta vez si ha sido una ruta en toda regla, os pongo un detalle de la misma:












El relieve creo que no me ha salido muy bien, pero se puede observar que, curiosamente, a lo largo del recorrido se camina en varios sitios a una altitud bastante mayor que la cima de Porracolina.












Y de verdad, lo siento, PORRACOLINA, aunque te hayas molestado tanto conmigo, yo te seguiré mirando como lo que realmente eres: una preciosa montaña a la que volveré algún día.




Hasta la próxima.