lunes, 12 de junio de 2017

POZO DE LAS LOMAS. "Fracaso a Peña Prieta. ¡Volveremos!"





Preciosa ruta, para satisfacer por si sola las expectativas del más exigente de los senderistas. Algo más de 12 kilómetros, bordeando una buena parte de ellos el bonito arroyo de las Lomas y el resto, disfrutando del espectacular colorido del brezo, que ocupa la mayor parte del suelo de la zona. Por si eso fuera poco, con unas extraordinarias vistas en todo momento, a una gran parte de las más notables cumbres de la montaña palentina. Y como colofón, la sorprendente ubicación, (a más de 2000 m. de altitud) del lago que da nombre a la ruta y que es una maravilla natural. Pero..... no puedo dejar un minuto más sin confesar que nuestras intenciones eran bastante más ambiciosas y al no poder llevarlas a cabo, lo considero un auténtico fracaso. Hasta el punto, de que ya empieza a ser una "cuestión de honor", pues no es la primera vez que Peña Prieta, (pues ese era nuestro objetivo) se "defiende" de nosotros: foro/viewtopic.php?f=518&t=55618

Tendría que empezar aclarando, que yo ya estuve en una ocasión, también desde Cardaño de Arriba, y que no soy partidario de repetir caminos que ya hice, pero Amadeo no lo conocía y no me importó intentarlo de nuevo.

Como tampoco quiero extenderme más, nos ponemos en marcha. 

El espectáculo visual comenzó ya en las proximidades del embalse de Camporredondo:


Al fondo, a la derecha, ya se veía asomar el "rey" de la montaña palentina: El Espigüete.












Y un poco más adelante, el segundo de los grandes:


































Una gran parte del trayecto por carretera, lo hicimos con mucha niebla, pero las predicciones de buen tiempo, ya se cumplían al desviarnos en Puente Agudín, camino de Cardaño de Arriba:












La ruta comienza desde el aparcamiento que hay a la entrada del pueblo...












...y Amadeo estudia lo que se suponía iba a ser la primera parte de nuestra aventura de hoy:












Lo primero que llamó nuestra atención, era el espléndido colorido del abundante brezo, planta dominante de la mayor parte del terreno del lugar:




































































El agua no escasea durante todo el camino:
























































La señalización es perfecta:












Bonito camino y el llamativo colorido que nos sigue rodeando.
























































Cada vez que volvíamos la vista atrás, el Espigüete se nos aparecía en todo su esplendor:
























En este caso, la señalización era doble:












Y en esta foto, se pueden observar dos detalles. Uno, como el camino ha sido ensanchado para facilitar la subida de los todo-terrenos a los pastos altos, con una pérdida importante del encanto que tenía anteriormente y al fondo a la derecha, las Agujas de Cardaño, por donde esperábamos subir nosotros, para después de pasar por el pico Tres Provincias y afrontar la última subida a Peña Prieta. ¡Que ilusos! Se nos quedó en "proyecto". 












A partir de aquí, el sendero recupera su estado natural y el desnivel comienza a ser acusado:












Igual es el momento de decir, que uno de los motivos de nuestro fracaso, fue comenzar a caminar a una hora en la que el fuerte calor nos empezó a "machacar" ya desde la salida.
Durante un trecho caminamos en agradable compañía de Jorge, buen conocedor de la zona y que también se había desplazado desde Cantabria, para disfrutar de esa montaña palentina, que a mi particularmente me gusta muchísimo. Pero ese fuerte calor que nos aplanaba, el no muy buen momento físico por el que pasábamos, (Amadeo, con una "pájara" importante y yo con algunos mareos que ya sufría desde el día anterior) nos obligó a pedirle a Jorge que siguiera su camino, pues estábamos siendo un lastre para el.












Aquí, las Agujas, ya parecen cerca, pero para nosotros en el día de hoy...¡inalcanzables!:
























Uno de los posibles caminos a Peña Prieta:












Amadeo, con evidentes signos de debilidad:












A pesar de todo, insiste en que una vez se recupere del mal momento, seguirá hasta el final. Yo soy muy pesimista al respecto. A partir de allí comienza lo realmente duro. El calor aprieta cada vez más y no hay ni una triste sombra donde "refugiarse" de vez en cuando. Le digo que vamos a llegar al Pozo las Lomas y allí decidimos lo más conveniente. Este último tramo nos vuelve a costar bastante trabajo y no necesito esforzarme mucho para convencerle de que Peña Prieta seguirá estando allí por mucho tiempo y nosotros encontraremos mejor momento para volver a intentarlo.
Disfrutamos un buen rato del encanto del lugar...
























Un buen baño en aquellas aguas cristalinas, tampoco hubiera sido una mala idea:
























Las Agujas, que nos sigan esperando ahí. ¡Volveremos!
























Y con un fuerte sentimiento de decepción, pero con el convencimiento de haber hecho lo más sensato, nos damos media vuelta, sin ganas de hablar demasiado, pero todavía gozando con la maravilla de las vistas que allí se pueden disfrutar.
Así que yo, me solidarizo con el momento y en silencio, dejo algunas imágenes que no pude evitar "inmortalizar" con mi cámara:























































































































No se cuantos habitantes tendrá el pueblo, pero da la impresión de que la gran mayoría disfrutan de muy buena salud.












Aquí, un "muerto en vida". Al menos, sentimentalmente, estaba "herido grave".




































Ideal el lugar para descansar y refrescarse un rato:












Dicho y hecho:












Nuevamente al aparcamiento y pensando ya en cuando lo volveremos a intentar.












Una vez en carretera, aún pudimos admirar lo que la niebla nos impidió ver por la mañana. Preciosas vistas sobre el embalse de Camporredondo:


























Pinchar en el enlace para ver más grande:  https://goo.gl/fUXRdr












Pinchar en el enlace para ver más grande:  https://goo.gl/Ya2U36












Al salir del mirador, el Espigüete, nos perseguía con su imponente presencia:
























A pesar de la fuerte frustración del día, la vista se nos seguía yendo a las montañas cercanas:












Conclusión: Nada nuevo. Nada que no estemos hartos de repetir todos los que solemos andar por montañas. Ellas seguirán allí. Y nosotros, tendremos más oportunidades...¡o eso esperamos!
Yo ya me estoy imaginando como la próxima vez llegaremos a la cima. ¡Por imaginación que no quede! Y ya que de imaginación hablamos, mirad la que le sobra a un vecino de Amadeo, (lo vimos con nuestros propios ojos cuando llegamos a su casa) para sujetar esa puertecilla, mientras se seca el poliuretano con el que la intenta sujetar. Ahora entiendo por que se suele decir que España es un país de artistas. Y espero que si es albañil, no sea uno de los que han hecho los cimientos de mi casa. rrr28




Hasta la próxima.










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