Sería demasiado duro conmigo mismo si calificara esta actividad de hoy como un nuevo fracaso. Y me refiero a la reciente visita a ORDESA, donde los esperados colores otoñales "brillaron" por su ausencia y tampoco la cantidad de agua ayudó demasiado a nuestros deseos fotográficos.
Y es que esta vez tampoco se cumplieron mis expectativas. A pesar de eso, no puedo decir que fuera un fracaso ¡ni mucho menos!
Un poco más de agua y hubiera asegurado que había estado en uno de los lugares más espectaculares que he conocido.
Pero sí tengo que reconocer que no puedo culpar a nada ni a nadie que no sea yo mismo por una mala elección de la fecha. Era conocedor de la escasez de lluvias y la ausencia de nieve en las partes altas. Es por eso que sabía lo que me iba a encontrar, pero aún así decidí conocerlo, sin descartar volver algún día cuando las condiciones sean más favorables.
(Lo acabo de escribir y no lo voy a borrar, pero ya me estoy arrepintiendo. No es probable que vuelva, pues para ir y volver tengo casi 600 kms. de coche y cada vez menos ganas de grandes desplazamientos). Aclaro, que esta vez no fue ninguna locura, de ir y volver en el día como tantas otras veces, pues lo hice como complemento a una tranquila excursión de dos días, "en familia".
El lugar:
Es un recorrido relativamente sencillo (dependiendo de lo que cada uno quiera acercarse y caminar próximo al río. Lógicamente, en mi caso que voy buscando fotografiar cascadas, por la ribera hay tramos en los que el recorrido se endurece un poco).
En condiciones buenas de agua, las cascadas creo que son 8 y el acceso a todas ellas está señalizado desde una cómoda y ancha pista por la que se regresa al punto de partida. Poco más de 9 kms. en total.
Para ver la primera de ellas (con las condiciones actuales una de las más bonitas), ni siquiera es necesario abandonar el pueblo:
Digamos que hay dos alternativas posibles. Una, seguir por la pista y al llegar a las indicaciones bajar a ver la cascada y volver a subir y así sucesivamente o seguir por la orilla del río (que es lo que hicimos nosotros), con la dificultad propia de un terreno más agreste y tener que cruzar el río en algunos tramos, lo que no era demasiado difícil, debido al bajo caudal del mismo.
La vista hacia adelante prometía:
La opción elegida por nosotros tenía el inconveniente de no ver las señales con el nombre de las cascadas, pero más adelante mostraré algo curioso al respecto:
En algunos tramos hay que separarse del río para evitar el exceso de maleza y caminar por terreno más accesible hasta llegar a la siguiente cascada:
¡Va por ti, Luis!:
Que conste que hoy me podría haber pasado horas haciendo fotos a vacas y caballos hasta cansarme. No es de extrañar la sensación de calma que se ve en el ganado. El rincón, ayudado por la buenas condiciones climatológicas, rebosaba tranquilidad por los cuatro costados:
Mi intención era sacar fotos de todos los nombres de las cascadas, ya que no las pude hacer en la subida, pero......
Por esta vez creo que la mano del hombre es inocente:
¿Mágico? Tal vez me excedí en el calificativo, pero de ningún modo se puede considerar un fracaso.
Cómodo descenso por un amable camino y con vistas agradables:
Llegando ya al final y para que nos sirva de recuerdo, posamos en la primera de las cascadas, que nos pareció una de las más bonitas y seguro la más accesible, incluso con una escalera de madera para bajar hasta ella:
A cambio me voy a despedir con un detalle que me gustó mucho y que me parece perfecto para rematar una bonita jornada gozando de la naturaleza:
Hasta la próxima.























































No hay comentarios:
Publicar un comentario