viernes, 7 de agosto de 2026

Las Callejuelas de la Engaña y cascada de la Osera.

 

Reconozco que entre mis virtudes no está la de ser constante, al menos en lo que a mis aficiones se refiere (he tenido muchas y sigo teniendo varias). Pero cuando una "entra en mí" lo hace con fuerza. Me vuelco en ella y abandono otras. Puede que con el paso del tiempo abandone esa o pierda intensidad y me centre en otra cosa.
Y hago esta reflexión, por que estoy en un punto en el que "necesito" salir al monte/ríos con una frecuencia mayor de lo habitual. Seguramente el motivo principal tenga que ver con un momento en el que la fotografía me motiva y "me pide" esa constante actividad a la que me refería al principio. ¿O serán tal vez "los últimos coletazos"?
Así que teniendo muy reciente la salida con Ricardo al Monasterio de Rioseco, el cuerpo me pide "marcha" y decido ir a dar una vuelta por un terreno que conozco bien por mis "antecedentes" de cazador y haberlo pateado durante años en busca de las codiciadas y misteriosas becadas
Pero esta vez lo voy a hacer con los ojos puestos en otros puntos de interés muy diferentes y en los que anteriormente no me fijaba.
Soy consciente de que lo más probable es que se trate de un fracaso, pues la mayoría de esos puntos están relacionados con el agua y el mes de agosto no es la mejor época del año para eso.
Me extendí más de lo que quería en este prólogo, así que me pongo en marcha (como lo hice tantas veces) desde la cercanía de la boca sur del túnel de La Engaña:














Al lado mismo de donde dejo el coche, discurre el río Engaña, pero no me dejo "engañar" por lo que parece un caudal aceptable para mis propósitos. Mis objetivos están en la parte más alta de uno de sus afluentes y no será lo mismo:








En el mismo lugar pasta (aunque no parece muy abundante ese pasto) tranquilamente este caballo:








Aunque no hice fotos, en el lugar hay muchos restos de las edificaciones que fueron utilizadas en los años en los que fue construido el túnel. 
(La historia de ese túnel es lo suficientemente conocida para que no me extienda más sobre el tema):
 







Un poco más arriba, el mismo río me confirma que a donde yo voy, el agua brillará por su ausencia:








Al principio, se comienza la subida por una amplia pista y como es una hora temprana, la temperatura es agradable.
(Adelanto que no fue un paseo precisamente. Casi 600 m. acumulados de subida y más tarde el fuerte calor, hicieron que cuando llegué al coche de vuelta, lo hiciera odiando la montaña. ¡Es broma pero...casi!




































Tuve suerte que muchos tramos del recorrido los hice por zona arbolada por donde se agradecía la sombra:






















Pronto llego al primero de mis posibles puntos de interés y tal como me temía, este carece del mismo. Se trata de una especie de sima/torca en la que suele haber, en tiempo de lluvia, una pequeña y curiosa cascada. Por cierto, recibe el nombre de Son de Agua
(En este caso "de NO agua"):








Sigo subiendo por un amplio camino y  llego a una zona con grandes bloques de piedra apta para practicar Búlder, que según tengo entendido es una especie de escalada en esas "pequeñas rocas", sin los medios habituales que se utilizan en lo que conocemos como escalada "normal":






























No son las fotos de las que estoy más satisfecho, pues el contraste de las grandes sombras con la entrada del sol por algunas partes, hacen que la exposición sea complicada. 
(El mismo problema me voy a encontrar cuando llegue a Las Callejuelas, uno de los principales puntos de interés de la ruta).







Si doy un vistazo atrás puedo admirar una buena vista de estos dos "viejos conocidos":








De momento sigo cogiendo altura por terreno bastante amable y sombreado a ratos.
Esto creo que es un antiguo refugio:















Aunque Las Callejuelas o el Barranco de la Osera sean los puntos con más renombre de la ruta, confieso que a mi lo que más me ha gustado es en lo que me voy a "cebar" a continuación. La Gran Haya de la Engaña o el Haya Seca.
Me encantó el lugar y lo que queda de ella. Y digo eso, por que en algún vídeo he visto que "la gente" se mete por un agujero que tiene para subir y sentarse en sus ramas para hacerse la foto y hay algunas de esas ramas rotas en el suelo. Mucho me temo que lo más probable es que haya  sido motivado por alguna gamberrada y no por el efecto del paso del tiempo. 
"Piensa mal y acertarás":




























Esas ramas de la izquierda son principalmente a las que me refería antes, aunque hay alguna más:








¿Se nota que me gustó mucho?:















Incluso intenté hacer una foto artística que os podía haber ahorrado:








¡Y todavía me faltan Las Callejuelas y la Osera!
(Por más que pretenda lo contrario, creo que me voy a exceder en el numero de fotos... otra vez).
Pero para llegar todavía me faltaba un buen trecho en terreno abierto, con mucho desnivel y por un sendero bastante cerrado con mucho escajo, árgoma o cotolla, helechos altos, brezo, etc. y el calor que ya apretaba de lo lindo.
¡Por fin! llegué a las famosas Callejuelas, donde las sombras se agradecían bastante aunque para las fotografías no fueran las mejores condiciones:








Punto de entrada a las anteriormente citadas:








Aunque parezca mentira, por ahí pude pasar y algunos otros puntos similares:





























Muchos y llamativos tejos en la zona:






















































































Una vez bien "investigado" el rincón, quiero decir que me pareció muy bonito, que mereció la pena el esfuerzo para llegar allí y que lo volvería a hacer (es muy probable que lo repita cuando la presencia del agua esté asegurada), pero... no tiene nada que ver con "los aposentos del Ojáncano" de Asón. (Por cierto, tenemos Ricardo y yo una visita pendiente desde hace ya tiempo. Tal vez la hagamos sin tardar demasiado).
Las Callejuelas están muy bien, pero ¡nada que ver! 







Salgo de allí y tengo que perder altura y regresar por el mismo camino hasta el punto donde está el haya seca para desde allí internarme en el Barranco en busca de la supuesta cascada de la Osera:






















Después de otro tramo complicado de seguir, llego al cauce del arroyo y tal como me temía, esto es lo que veo aguas arriba y abajo:















Al menos no estaba completamente seco y es más, creo que pude hacer alguna foto de las que más me han gustado de los últimos tiempos.
Con agua tiene que ser un sitio encantador:





























Por hoy me conformaré con esto (que no es poco).
Retomar el camino de bajada desde el Barranco con mucho calor ya y lo complicado de un terreno con una pendiente importante, hicieron que hasta el final hiciera pocas fotos más:
















Este depósito de agua es posible que abasteciera antiguamente a los trabajos de la obra del túnel y en la actualidad a alguna cabaña de la zona:















Concluyendo, una ruta en la que casi la mayor expectativa era recordar unos montes de los que tenía muchos recuerdos cinegéticos y poca esperanza en los puntos de interés, sobre todo en los relacionados con el agua. Aún así, muy satisfecho, aunque cansado, por algunos de los alicientes del lugar. 
Sin duda alguna, en época invernal será mucho más interesante.
¡Algún día volveré!




Hasta la próxima.










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