viernes, 28 de agosto de 2026

ARROYO de VIAÑA y POZO del INFIERNO... ¡sin agua!



Estuve a punto de no hacer ninguna reseña de esta salida en busca de cascadas, pues lo que voy a mostrar creo que carece de interés como tal reportaje de cascadas. Pero llevaba tanto tiempo esperando a que las condiciones mejoraran que no pude aguantar más. Sabía que el lugar es de lo mejor que se puede encontrar en Cantabria, con más de 20 cascadas a cual más bonita y rematado con el espectacular Pozo del Infierno. Y es por eso que estaba deseando conocerlo, pero la impaciencia no es buena consejera. 
Por supuesto, mi intención es volver en otro momento más propicio.
A falta de cascadas, pondré algunas fotos de detalles que fui recopilando a lo largo del camino.
Esto,  por cierto en muy buen estado de conservación, creo que es un antiguo molino:








La aproximación al río se hace por una larga y pendiente pista hormigonada que a la vuelta, después de unos 12 kilómetros de sendero incómodo, de subir y bajar al río y otra vez  con mucho calor, se me hizo todavía más larga y pendiente de lo que es:








Nada más llegar al río, lo primero que vi ya me hizo entender que lo que me iba a encontrar no era lo que a mi me hubiera gustado:








Al principio, el camino que acompaña al río es muy agradable de seguir y está muy bien indicado:















Algunas fotos de lo poco interesante que me encontraba de tanto en cuanto:





























Creo que ya dije alguna vez que como motivo fotográfico no me gustan las cascadas con demasiada agua, pero me imagino esta con un nivel normal y tiene que ser un espectáculo.
Aún así, creo que es la foto que más me gusta de todas las que pude hacer:








Aunque, como dije antes, el calor era importante, la mayor parte del recorrido se hace por dentro de un bonito y frondoso bosque que se agradece enormemente:















La fuerza actual de la corriente no creo que sea la culpable de esto:















Aquí se ve claramente la cantidad de agua que circula por algunas partes del cauce:








Esta creo que es una de las más llamativas en condiciones normales y por aquello de dejar constancia de que estuve allí, hago el clásico posado:






















No todo el camino es tan cómodo como vimos al principio. Me sorprendieron bastantes tramos en los que, a pesar de la escasez de agua, se encontraban embarrados, seguramente por causa de algunos arroyuelos que bajan de la montaña, pues el sendero en una gran parte discurre pegado a la ladera de la misma. Curiosamente, me encontré con algunas personas que iban en zapatillas y con el barro hasta los tobillos.
En un par de sitios donde el paso es más delicado o peligroso está acondicionado para facilitarlo:








Curioso ejemplar de hongo. Un mundo que estoy empezando a explorar, principalmente desde el punto de vista fotográfico (algún día me atreveré a publicar algo aquí) y que todavía no controlo demasiado.
"Anthurus archeri"???:








Pero ¿"a que estamos, a setas o a Rólex"
Volvamos al río: 






















Y llegó en momento deseado. El punto culminante del camino. El principal motivo por el que es una ruta muy conocida y transitada. 
Una enorme cascada de más de 30 metros que ya desde lejos impresiona por el ruido que produce al precipitarse desde tremenda altura:
El "POZO DEL INFIERNO":








Por aquí se llega...








...y por aquí se vuelve:



  
 

 

¡No hice ni una sola fotografía! 
Por dos razones. Una, no bajaba absolutamente nada de agua. Como documento no hubiera estado de más pero la segunda razón es que había algunas personas sentadas debajo comiendo, donde se supone que debería caer el agua y no quise molestar.
En el camino de vuelta hice una pequeña circular y mientras digería el fracaso, aún tuve humor para sacar la cámara de la funda y hacer alguna foto con la que rellenar esta porquería de reportaje.
Me encontré algunos obstáculos, pero nada complicado de salvar:




































Casi al final, el camino me vuelve a acercar al río: 








¿Como es posible que diga que no había agua cuando se puede ver que en algunos puntos estaba desbordado?:








Y con otra foto similar a la que puse al empezar, pero con diferente luz, despido esta pobre actividad, con la promesa (si no hay algo de fuerza mayor que lo impida) de volver y mostrar aquí el
Pozo del Infierno en su máximo esplendor:


¡Ah! Aunque por el título se puede adivinar, se me olvidó decir que a este lugar se accede desde la localidad de VIAÑA, en el municipio de Cabuérniga en Cantabria.



Hasta la próxima.










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