No tenía ninguna intención de publicar este reportaje, pues estaba esperando una nueva salida para completar el "material" que me parecía necesario para hacerlo. Y es que falta la que seguramente es la cascada más representativa del río Barcelada, pero las circunstancias obligan. Y no son otras que hace un par de días me han operado de una hernia inguinal y eso me va a impedir salir en busca de cascadas en tal vez un par de meses. Y esa condición física mía un poco precaria, creo que es la responsable de que esta última salida haya sido "en familia". Conociendo mi tendencia a meterme en terrenos complicados "la jefa" se empeñó en acompañarme y obligarme de esa manera a ir "con el freno de mano echado".
Al igual que en la reseña anterior, empiezo esta poniendo una foto de la afición que últimamente comparto con las rutas acuáticas:
No tengo muchas fotos para romper la monotonía de las cascadas (estaban previstas para esa salida complementaria), pero no pude dejar de hacer estas dos, pues es muy llamativo que en un lugar tan apartado de la civilización se pueda ver un detalle tan cultural e histórico:
Más agua:
Y para despedirme, nunca mejor dicho, pues estaré ausente una temporada, decir que esta salida ha sido, una vez más, en las cercanías de San Pedro del Romeral.
Esta foto concretamente es en el puerto de la Matanela:
Espero estar pronto otra vez "dando guerra" por aquí. Mientras tanto igual puedo seguir haciendo alguna foto en terrenos más accesibles:
Hasta pronto.



















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