viernes, 20 de febrero de 2026

Arroyo TEJEDA. "...sudor y lágrimas".



...y también algo de sangre por todos los arañazos de zarzas y maleza por la anduve buena parte del camino. El sudor, el lógico del esfuerzo y las lágrimas........ 
No puedo empezar esta especie de reportaje sin contar lo que fue una de las peores experiencias que recuerdo.
Casi 100 kms. para llegar al punto de inicio. La distancia que caminé no fue excesiva. Unos 11 kms. pero por un terreno muy embarrado, con fuertes desniveles. Bajar y subir del río en varios puntos. Cruzarlo en muchos sitios, con botas de goma, con algunos resbalones y el riesgo de caer al agua "con todo el equipo", nunca mejor dicho. Montar el trípode, poner la cámara, volver a meterla en su funda, plegar el trípode (un montón de veces). Para progresar, de vez en cuando pasar por fuertes pendientes donde me tenía que agarrar a la hierba para no caer al río. Podría seguir contando inconvenientes, zarzas, barro, no llevaba comida ni bebida, etc. y así hasta las 4 y pico de la tarde. Otros 100 kms. para volver a casa, ducharme, comer algo y llegó el momento de la recompensa, de disfrutar cómodamente sentado en el ordenador revisando las fotos. Conecto la cámara para descargarlas y... "NO HAY IMÁGENES".  Todavía no sé que fue lo que pasó. Se interrumpió la descarga. Comprobé en la cámara y estaban las fotos. Lo volví a hacer y las carpetas estaban vacías. Volví a mirar en la cámara y ya no había ninguna. La tremenda paliza que me había pegado para nada. Le dije a Ricardo (hace un tiempo que no coincidimos para hacer alguna actividad) que no había hecho algo tan duro desde una vez, hace años ya, que en los Picos de Europa subí al Llambrión desde Cordiñanes. No creo que sea capaz de describir lo mal que me sentí los días siguientes. No tengo inconveniente en reconocer que el título de esta reseña es completamente real.
Muchas horas de recabar información en Internet, descargar e instalar programas varios que se pasaban horas y horas escaneando la tarjeta. Recuperaban miles de archivos...menos la fotos de ese día. Hasta que después de escuchar en un vídeo que se debía de hacer un formateo a la tarjeta (lo contrario a lo que aconsejaba la mayoría y que parecía lo lógico), un programa (PhotoRec) me recuperó una buena parte de las fotografías. No todas. Algunas no estaban completas, con franjas azules o negras, pero sí las suficientes para dar por bien empleado el esfuerzo.
Pero todo esto me está haciendo pensar que igual es hora de cambiar de "especialidad" a una que llevo practicando unos meses, que me está "enganchando" y para la que no se necesitan ni tanto riesgo ni tanto esfuerzo como esta de las cascadas.
¿De que se trata mi nueva afición?
Sin palabras:

 










Después de esto que no creo que se pueda considerar una broma, voy a poner algunas de las fotos que tanto me costó conseguir y recuperar:























Alternaré las fotos de las cascadas con alguna otra del paisaje general, que no he dicho que esta vez , la ruta es en las proximidades de San Pedro del Romeral:














































































Cuando ya llevaba una buena "zurra", descubrí allá al fondo de la foto unas cascadas que parecían ser espectaculares. Dudé sobre si darme la vuelta, que era lo sensato, o intentar llegar allí a pesar de todo. 
Decidí que una vez llegado hasta allí, igual merecía la pena un esfuerzo más:
 






















Y sí, merecía la pena, pero aquí se puede apreciar mejor la clase de terreno por el que me estaba "moviendo".  Me costó llegar hasta aquí y como ya mis fuerzas eran muy justas, abandoné con pesar:












Miré atrás y aproximadamente hasta donde señala la flecha tenía que volver para llegar al coche.












Todavía me quedaban las ganas justas para hacer las últimas fotos que si hubiera sabido lo que iba a pasar, me hubiera ahorrado el trabajo. La verdad es que ni siquiera hubiera ido hasta allí:























Dos buenos ejemplares en un paraje digno de envidia:























Y ya que de buenos ejemplares hablo, ¿que os parece este?
Por suerte fue una de la fotos recuperadas. Hubiera sentido perder esta especialmente:


Puede que no sea el caballo más bonito del mundo pero sí encaja como un guante en el entorno salvaje en el que habita: 











Pocas veces me alegré tanto de llegar al coche:












Pues todavía hice una parada en el camino para conseguir este otro momento curioso:













Las fotos recuperadas no dieron para más.
La mala experiencia y la desesperación de los últimos días me vuelven a aconsejar sopesar seriamente el cambio de escenario para dar rienda suelta a mi afición fotográfica:











😉



Hasta la próxima.










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